Carmen y la cuchara de palo es el tercer cortometraje de la productora madrileña Thinkwild Studio que ya estuvo nominada al Goya con Vuela sobre cómo afronta un pájaro los inconvenientes de tener un ala atrofiada y cómo afecta a su proceso de emigración. Esta historia, que nació en un principio como una serie hasta tomar la decisión de hacer un cortometraje para potenciar la profundidad emocional de los personajes mezcla fantasía en los viajes de Carmen una niña de 8 años a través de los platos que le cocina su abuela y los valores de la familia. Un proyecto que gira en torno a la figura de 3 generaciones femeninas un niña, su madre y su abuela. Hablamos con su director Carlos Gómez-Mira Salgado sobre todo el proceso de creación del cortometraje.
¿Qué os motiva a la hora de escoger los proyectos?
Entiendo el cine y el arte como emoción. Historias no tanto desde un punto de vista intelectual sino más emocional, el sentir tristeza, alegría, empatizar y conectar, si esto no sucede son obras que no me interesan como director.
Carmen y la cuchara de palo nace de la necesidad de crear una historia homenaje a mi hija, había sido recientemente padre y quería mostrar como se ve el mundo a través de sus ojos. A la vez mi socia y guionista Rossana Giacomelli Soto quería poner en valor la figura de su madre, y así, sin quererlo de forma inconsciente y natural, surgió este triángulo de tres mujeres: una madre, su hija y la abuela y su relación con la cocina a nivel lúdico, tradicional y laboral.

¿Cómo fue el proceso de convivencia para crear el cortometraje de Carmen y la cuchara de palo y el trabajo habitual de la productora centrada en la creación de productos publicitarios a través de la animación?
Tuvo que ser un trabajo en paralelo como nos pasó con nuestro anterior trabajo Vuela que se creó igual en ratos libres, porque efectivamente nuestro trabajo es el que nos da de comer y nuestra obligación está con nuestro clientes. A pesar de todo, siempre que teníamos un momento mientras se hacía un render, o en fiestas o fines de semana le fuimos dedicando tiempo, Carmen y la cuchara de palo no ha sido un trabajo en sí, sino que se ha convertido en un proyecto que nos encanta y al que le hemos puesto pasión y cabezonería para que viera la luz. Al final los primeros los dos años de trabajo, la preproducción fue a pulso entre Rosanna que se hizo cargo del proceso de guion y yo en el proceso de dirección y nuestra directora de arte en Thinkwild que fué desarrollando los personajes y la estética del proyecto. En un principio no logramos ayudas ni del ICAA ni de la Comunidad de Madrid. El cambio se produjo cuando le contamos el proyecto a nuestro cliente Ashot Kazaryan con el que trabajábamos en un proyecto. Contento con el trabajo hecho, además se quedó enamorado de Carmen y la cuchara de palo, lo que le llevó a convertirse en productor asociado del cortometraje y gracias a su apoyo económico pudimos ir cerrando procesos hasta completarla con la ayuda de la Comunidad de Madrid.
En vuestro vídeo de making off explicáis que aplicasteis una nueva técnica que mezcla el 2D con el trabajo en 3D ¿Cómo fue este proceso?
Todo el proceso de preproducción, dos años, lo hicimos entre mi socia y yo. Ella iban escribiendo el guion y yo iba haciendo el animatic. Queríamos que el universo de nuestra historia se pareciera a los dibujos animados, ya que queríamos contarlo todo desde el punto de vista de Carmen, una niña de 8 años, y nos parecía el acabado lógico para la historia que queríamos contar. Para ello renderizamos todos los personajes en 3d con cell shading, que es un acabado que se asemeja más al dibujo animado tradicional, sin sombras volumétricas. Todo ello se combinaba en los escenarios que eran pintados a mano, y con algunos personajes secundarios que eran ilustraciones animadas en 2D con puppets en after effects. . Por costes, vimos las posibilidades que nos daba el programa gratuito Blender centrado en el proceso de 3d que nos ayudó a configurar a los personajes después la composición se ha realizado con After Effects y realizamos una combinación de ambos procesos para después finalizar la edición final en Final Cut ambas licencias ya de la empresa.
Has hablado del proceso de producción y de rodaje del cortometraje en el making off del cortometraje, pero ¿Cómo fue el proceso de postproducción?
Al final en animación los procesos están muy solapados, no hay una linea tan clara entre un proceso y otro, a medida que se va animando, se va componiendo y editando, acabando los planos….. Cuando cerramos la financiación contratamos a un equipo para ayudarnos con el proceso de animación y fondos por la cantidad de detalle y nuestra directora artística Mónica Masedo necesitaba ayuda así contamos con el apoyo de una ilustradora. El resto del equipo lo conformaron cuatro animadores dos de ellos en remoto desde Barcelona compañeros de uno de los animadores que vino a trabajar in situ al estudio. Habitualmente la herramienta con la que se trabaja es Maya, pero por costes de la licencia no era viable utilizarla. Al final estuvieron trabajando durante 6 meses a jornada completa. El único proceso que queda fuera es la creación de la banda sonora, y esta se debe de hacer cuando el proyecto está ya acabado. El responsable de la banda sonora final fue Iván Palomares, gracias a Joseba Beristain, responsable de la banda sonora de muchas de las obras de Uniko que nos puso en contacto tras conocer el proyecto. Fue fantástico poder trabajar con Iván, pues enseguida entendió y conecto con la historia y todavía hay partes que al escucharlas me pone la carne de gallina. Tenemos una visión del cine parecida y desde la animatica donde yo había puesto referencias enseguida, capto lo que buscaba y contar con una orquesta en Bratislava para cerrar los temas ha sido un plus en el acabado del cortometraje.

¿Os habéis planteado trabajar la historias como un contenido transmedia poniendo en valor diferentes temas que están presentes en la historia como son los platos, ciudades….?
Si, creemos que del imaginario de la historia de Carmen y la cuchara de palo y por ello nos lanzamos a lanzar un libro que tendremos acabado en las proximas semanas. Está dirigido a niños entre 5 y 7 años y se centra en los viajes de Carmen para resolver un conflicto, en este caso con su perro que le mancha su camiseta favorita, lo que le llevará a conocer la India y la fiesta Holi de los colores para celebrar la llegada de la primavera. Además, también hemos pensado la creación de clips de vídeo sobre recetas buscando fomentar la cocina entre las familias y sus hijos.


Como es un cortometraje en valores ¿os han ofrecido su inclusión dentro del marco educativo en plataformas como Aula Corto o Platino Educa para el trabajo en el aula?
Todavía no hemos trabajado esa parte, porque en junio comenzamos la distribución, pero tenemos experiencia con el cortometraje Vuela que lo hemos cedido gratuitamente al proyecto Word Theater Project que lleva historias a lugares y espacios sin recursos donde es complicado que llegue el cine, y se convierte en una experiencia increíble para ellos. Recibo cartas con imágenes de algunas proyecciones en Camboya y es muy interesante.
También Vuela puede verlos niños ingresados en hospitales dentro del programa Films in Hospital.
Después de dos años de distribución y tras el éxito del cortometraje ya está en abierto y todo el mundo lo puede disfrutar desde nuestra plataforma de Youtube donde tiene millones de visualizaciones.
7. Selected Films ha sido la encargada de distribuir el cortometraje, al igual que casi todos los cortos de animación producidos este año, ¿Cómo afrontasteis el proceso de distribución y durante cuanto tiempo?
Tenía claro la necesidad de acabar el corto y su calificación para poder afrontar el último semestre del año y poder intentar realizar la inscripción para poder realizar la inscripción para los premios Goya. Al final Carmen y la cuchara de palo es un corto de 23 min, y es complicado su programación en determinados festivales, pero estamos muy orgullosos de la historia y su acabado final, así que a pesar de que este año hay muchos cortos de animación, hemos tenido mucha suerte y alcanzamos las selecciones necesarias para poder estar la 39 edición de los premios Goya. Así que al final y a pesar de su duración, no ha sido un inconveniente para su selección.

8. El cortometraje ha sido seleccionado en 9 festivales internacionales, de hecho vuestra primera selección fue en el festival Chulpicine de Ecuador, festivales la mayoría de habla hispana ¿creéis que afecta a la animación que las obras no sean mudas a la hora de su distribución internacional?
Creo que sí, que es un problema, muchos cortometrajes que tienen un recorrido internacional son mudos, pero nuestra historia es así, y estamos contentos con el resultado final conseguido y su trayectoria en festivales. Y acabamos de empezar. Lleva apenas seis meses y estamos convencidos de que seguirá su camino por festivales de todo el mundo, ya que es una historia universal que la pueden ver todos los públicos de todos los países.
9. El cortometraje ha obtenido 3 premios en la 36 Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid celebrada del 14 al 23 de noviembre: Premio de la Comunidad de Madrid al Mejor Cortometraje, Premio OpenEcam y Premios Telemadrid dotado con 6.000€ en concepto de derechos de antena, ¿Qué significado tienen estos premios y el resto de los recibidos en el proceso de distribución de la obra?
Es la certeza de que hemos hecho un buen trabajo. Estamos muy contentos por los premios recibidos, al final responde a que como pensábamos hemos creado un producto de calidad que gusta a todo tipo de público, pero al final no ha cambiado nuestra rutina, nosotros tenemos que seguir realizando nuestro trabajo para los clientes que pagan las facturas. Desde luego si es una ayuda de cara a trabajar, la posibilidad de crear la película y tener músculo para lograr los apoyos necesarios.


10. Carmen y la cuchara de palo ha participado en 31 festivales, entre ellos 9 festivales calificadores al Goya lo que le ha permitido ser uno de los cortometrajes candidatos a los premios Goya, vuestro corto es uno de los favoritos en la categoría de Mejor corto de animación y el 18 de diciembre se conocerán los nominados ¿Cómo afrontáis el proceso de llamar la atención de los académicos?
La experiencia nos la dio Vuela porque desconocíamos el mundo del cortometraje, y gracias a que nos presentaron a Ismael de Selected Films hicimos todo el proceso de mover el corto por festivales. En un principio nos pareció que era un camino fácil, pero la verdad es que tuvimos mucha suerte, y lo estamos viendo con Carmen y la cuchara de palo. Lo importante es hacer ruido para que los Académicos/as lo vean, que esté en boca de la gente, hacer publicaciones en redes sociales, dar visibilidad al making off, a los bocetos o las peculiaridades del corto, y los premios también llaman para nuevas selecciones y visibilizar el cortometraje.
El cortometraje siempre ha sido una obra que sirve para conocer los procesos de cara a dar el salto al largometraje, en el caso de la animación y por el presupuesto en necesario la coproducción, pero entre distintos países ¿Os sentís preparados para dar el salto?
Sí, de hecho, ya estamos trabajando en el tratamiento del guion y el desarrollo de algunas de las secuencias. Queremos mantener la misma estética y universo, pero mejorando el proceso técnico. Queremos además expandir el mundo de Carmen, dar a conocer a su padre, porque es hija de padres separados y ver este tipo de relaciones, profundizar más en su relación con su madre, su abuela, abordar conflictos y problemas derivados de su edad y como aprenderá aliviar con ellos gracias a los viajes que realizará a los recuerdos de su Nonna. Es un mundo muy rico y que ofrece muchas posibilidades. Tenemos una estructura de guion / tratamiento bastante bueno, y ahora estamos cerrándolo en forma de guion. Por supuesto, luego estará el trabajo de conseguir la financiación y los recursos para cerrar el presupuesto.