Estamos en temporada de premios de los trabajos que se han estrenado durante todo el 2025. Este año, los Premios Óscar, los más importantes del mundo, tiene una película española con dos nominaciones: Mejor Película Internacional y Mejor Sonido hablamos de Sirat la cuarta película del director gallego Óliver Laxe.
Mientras el cine nacional se abre camino a nivel internacional, en festivales y en premios, en España seguimos tirándonos piedras cuando son muchos los profesionales que trabajan en este sector, y parece que lo que más crea expectación es la retransmisión por RTVE de la Gala de los Premios Goya. Este año se cumplen 40 años del nacimiento de la Academia de Cine de España. Barcelona acogerá la celebración el próximo 28 de febrero en el Auditori Forum CCIB con el actor Luis Tosar y la artista Rigoberta Bandini como maestros de ceremonia. Los Académicos ya han seleccionado a los nominados entre las películas 218 películas inscritas entre ficción, animación y documental que habían cumplido con las obligadas bases de haber estrenado la película entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025 con una exhibición al menos durante 7 días seguidos en el caso de ficción.
Por supuesto, no son los únicos. El calendario de reconocimientos es extenso: comienza con los Forqué, organizados por EGEDA (el pulso de los productores); los Feroz, impulsados por los informadores de cine; las Medallas del CEC, que otorgan los Escritores Cinematográficos; los Premios de la Unión de Actores, que reconocen el trabajo entre compañeros de oficio; y los veteranos Sant Jordi de RNE. Todo ello sin olvidar el pulso del público que recogen los Fotogramas de Plata.


Es relevante mencionar también los premios de las diversas Academias de las CC.AA. La pionera fue Aragón en 1999, seguida de Galicia en 2002 y Cataluña en 2008 —una de las instituciones más potentes—. Más recientemente, en 2018, se unieron Canarias y la Comunidad Valenciana, seguidas por Andalucía en 2020 y la más joven, Extremadura, en 2023. Cada una celebra sus propios galardones con el objetivo fundamental de potenciar la producción local y dar visibilidad a sus profesionales. Este trabajo es vital: aunque el epicentro industrial sigue en Madrid y Barcelona, los incentivos fiscales y el apoyo administrativo han convertido al territorio en un plató de referencia. Desde los clásicos westerns americanos hasta el fenómeno de Juego de Tronos, esta descentralización ha fomentado, paso a paso, la consolidación de una industria de profesionales locales de primer nivel.

El cine y las series forman parte del sector del entretenimiento, una industria que fue además aliciente durante los meses que estuvimos en nuestras casas por la pandemia del COVID. Las plataformas han provocado un boom en la creación de contenidos y son un apoyo para cerrar el complicado croquis que es en la actualidad el cierre de la financiación de una película. Historias que en muchos casos se tarda años en lograr la financiación, verdaderos tesoros en sí mismo. Hay historias para todos los gustos, lo relevante es saber buscar y encontrar su público, y ese es el mayor problema con el número de estrenos a la semana, y la prioridad que sigue teniendo el cine americano frente al cine nacional, con la premisa y comodidad del doblaje, la publicidad…
Pero el cine no es solo entretenimiento ni un producto de consumo más. La realidad actual de consumo masivo nos empuja a obras, ya sean películas o series, que olvidamos en menos de una semana. Son contenidos de ‘usar y tirar’, y es una pena, porque existen trabajos con un valor social y pedagógico capaz de permanecer en el tiempo. Esta labor de calado no es accidental; es un objetivo prioritario en Europa a través de programas como Creative Europe MEDIA y sus acciones de Film Education (Alfabetización cinematográfica).
Instituciones y programas europeos han reforzado sus líneas de ayuda no solo para producir, sino para fomentar la alfabetización cinematográfica. El reto actual es trabajar con las nuevas generaciones y la creación de nuevos públicos, con el objetivo de que los jóvenes dejen de ser espectadores pasivos y se conviertan en analistas críticos de lo que ven. Se trata de entender el cine como una herramienta de cohesión y aprendizaje, una visión que está en el ADN de proyectos que buscan trascender la taquilla.

Leo & Lou ópera prima de Carlos Solano, es el ejemplo perfecto. Su estreno en salas fue el 7 de noviembre de 2025, pero pudo verse en festivales a nivel nacional la presentación fue en la Seminci y a nivel internacional en Tallinn Black Nights Film Festival donde recibió el premio a Mejor Película en la Children’s Competition, y en el Festival de Cine de Mar del Plata, donde recibió una Mención Especial del jurado. Estos reconocimientos no son solo galardones artísticos; son el aval de que la historia conecta con audiencias globales y ha logrado la necesaria visibilidad antes de su entreno.
La obra aborda de manera estructural temas que la industria familiar a menudo simplifica, huyendo de la distracción vacía para centrarse en la construcción de puentes en la convivencia. Al integrar la diversidad sensorial y emocional de la niña protagonista de forma orgánica, la película rompe la barrera de la «normalidad» desde la identificación y no desde el paternalismo. Uno de sus ejes transversales es la comunicación más allá de la palabra, esto permite trabajar la inteligencia emocional en el contexto familiar, pero también puede ser relevante el trabajo de la película en el ámbito educativo.
Vivimos en la sociedad del consumo, así historias como la de esta película ayuda a crear una «pausa activa» y favorecer el diálogo. Una película que puede crear una huella atemporal más allá de su paso por salas. Por esta razón desde la productora Zeta Studios han hecho un llamamiento para posibilitar que se vea la película en centros educativos, puedes contactar con ellos a través del email infocine@zetastudios.com.
Una labor que conecta directamente con referentes de nuestra industria como el Premio Forqué al Cine en Valores; y aunque la película ya se había estrenado, por los plazos en las primeras votaciones fue complicado que los productores la vieran y la votaran para su nominación en la pasada edición de estos galardones. En cualquier caso, su ADN está vivo y es un ejemplo de cine como vehículo de educación y ética.
Esperamos que esto este presente de para los profesionales y académicos que todavía deben de votar en los premios que quedan pendientes. Es relevante la apuesta de una ópera prima por la diversidad real y su compromiso social. Mucha suerte.
En nuestro próximo artículo entrevistamos a la productora de Zeta Studios, Míriam Rodríguez para conocer el proceso de producción de cada una de las fases de la película.





