El cortometraje: La Gran Obra. Parte 1

Esta semana dedicamos nuestra publicación a hablar con el director Álex Lora del cortometraje de ficción de La Gran Obra, vencedor de los principales premios de nuestro país Mejor Corto de Ficción en en la 39 edición de los premios Goya, Mejor corto en los Premios Forqué, la candidatura a los premios Óscar y los premios en festivales nacionales e internacionales, entre los que destacaremos el gran Premio del Jurado en el festival americano de Sundance donde director ya había participado con anteriores trabajos.

Una historia: La Gran Obra

¿Cómo comenzó a gestarse la historia de La Gran Obra? 

La Gran Obra nació de una idea original del productor Lluís Quílez, quien junto a Alfonso Amador desarrolló el guion. La historia surge de una observación sobre las dinámicas de poder y las diferencias de clase en nuestra sociedad, y cómo, en ocasiones, la generosidad puede estar condicionada por el deseo de control. Desde el principio, la historia me atrapó por su capacidad de plantear un dilema moral en una situación aparentemente cotidiana.

Foto making off

¿En qué momento te incorporas en el proyecto y qué es lo que más te interesó cuando tomaste las riendas como director de esta historia sobre las diferentes clases sociales?  

Me incorporé cuando el guion ya estaba listo, aunque lo adapté de las 27 páginas originales a las 18 de la versión de rodaje. Lo que más me interesó fue la oportunidad de explorar las tensiones sociales de una manera sutil pero poderosa. Quería que el espectador se sintiera incómodo al verse reflejado en los personajes, que pudiera cuestionar sus propios prejuicios y creencias. La relación entre los dos mundos que se encuentran en la película me permitió jugar con el lenguaje cinematográfico para reforzar ese choque cultural y emocional, utilizando el ajedrez como el concepto que me servía para unificar forma y fondo.

Según la ficha informativa del ICAA el cortometraje inició su rodaje en marzo de 2022 y finalizó en abril de 2023, fechas en las que también estabas trabajando en tu primer largometraje de ficción Unicornios ¿cuáles fueron los problemas que os tuvisteis que enfrentar para realizar la obra? 

La fecha de inicio a veces se marca para ejecutar la ayuda. Fueron 4 días de rodaje en marzo de 2023 y ya había acabado Unicornios, de hecho estaba a una semana de estrenarse en el festival de Málaga. Recuerdo que acabamos el rodaje el lunes 6 de marzo, y el domingo 12, ya tenía una versión del corto de 23 minutos, con un esbozo de la música etc, así que una vez que se inició la producción más de campo, por así decirlo, pues todo fue bastante rápido. Los problemas fueron cuadrar agendas y ceñirse al presupuesto. También se cambió la idea inicial de rodarlo en Madrid para hacerlo en Barcelona. Para mí era más cómodo. 

¿Cómo fue el proceso de selección de casting de esta historia?  

El productor Lluís Quílez estaba rodando su serie de Netflix “Mano de hierro” y eso facilitó las cosas para poder contar con Daniel, Melina y Babou. Sandra y Lluís me pusieron en contacto y los llamé para explicarles. A Adam, que me había encantado en Adú, pues lo convencí con una llamada también y lo trajimos desde París. El personaje del niño, lo hizo el hijo de Daniel Grao, lo que facilitó las cosas. Y a Carol, pues me la recomendó un amigo. 

Cuando revisamos el equipo técnico del proyecto observamos que hay profesionales de diferentes puntos del globo, ¿Cómo fue el trabajo con todos ellos? 

Pues trabajar con un equipo tan diverso es siempre una experiencia enriquecedora. Cada miembro del equipo trae su sensibilidad y experiencia y eso siempre enriquece el resultado final. Al final hay que seguir una visión para que todo tenga consistencia. En este caso, el ajedrez me servía para explicarle al equipo hacia dónde íbamos. Pero la colaboración fue clave para lograr un equilibrio entre la mirada local de la historia y un lenguaje cinematográfico más universal.

El rodaje tuvo lugar en Sant Cugat (Barcelona) ¿Cómo fue el proceso de organización del mismo? 

Fue intenso pero tranquilo. Tuvimos que ser muy eficientes con el tiempo y los recursos disponibles. La planificación fue clave para aprovechar cada jornada al máximo. Hubo muy buena química entre Manel, director de foto, Tristany, ayudante de dirección y Olga y Sandra, directoras de producción. Entonces, ya teníamos todo planificado antes de ir a rodar y cada plano estaba marcado, lo que nos marcó la hoja de ruta. El equipo estuvo muy comprometido, lo que nos permitió rodar en condiciones óptimas a pesar de las limitaciones.

El proyecto cuenta con ayuda a proyecto del ICAA y con el trabajo de las productoras Euphoria Productions (Barcelona), Calabaza Films y Filmakers Monkeys (Madrid) además de tu participación como productor ¿Cuales fueron los roles realizados y el proceso de conseguir la financiación?

El grueso de la producción es de Euphoria Producctions y ellos consiguen la mayor parte de la financiación, que fue a través del ICAA y del ICEC y luego pues hubo una búsqueda de recursos y apoyos adicionales, que es donde se suman Calabaza Films, Filmakers Monkeys y yo mismo. La coproducción permitió repartir sobre todo la carga logística, y bueno, en mi caso pues más allá de lo que aporto en la pre, también a nivel de equipo que trabaja gratis, y la dirección, pues capitalizo mi trabajo sobre todo en la postproducción y ayudo un poco en la distribución que se hizo de la mano de Mailuki Films. 

La Gran obra ha sido un cortometraje distribuido por la empresa con sede en Bilbao Mailuki Films de Eduardo M. Escribano. ¿Cómo ha sido el proceso de trabajo con ellos? 

Mailuki Films ha sido un gran aliado en la distribución, ahora y siempre, pues hace muchos años que nos conocemos. Su experiencia y red de contactos nos han permitido llegar a festivales importantes y posicionar la película a nivel internacional. La distribución de un cortometraje es siempre un reto, pero Eduardo han sabido maximizar las oportunidades para que el proyecto tenga el mayor recorrido posible.

El  estreno mundial y con premio fue en el Festival Internacional De Cine De Sundance en enero de 2024 donde ya habías participado con anteriores trabajos ¿afectó al proceso de distribución? 

Sí, sin duda. Sundance es un escaparate increíble y ganar el Gran Premio del Jurado nos dio una visibilidad enorme. Esto facilitó la distribución porque generó interés en otros festivales.

La selección y premios internacionales propició que el cortometraje fuera candidato a los premios Óscar, cómo fue la campaña para visibilizar el cortometraje, contasteis con apoyo del ICAA?

La campaña fue un proceso muy intenso y cansado. Hay apoyos una vez llegas al shortlist (los 15 cortos finalistas antes de anunciar las nominaciones), pero todavía los tenemos que gestionar, pues la convocatoria no se ha abierto aún. Así que toda la inversión para la campaña de los Oscars salió de mi bolsillo. Euphoria productions me está ayudando ahora a recuperar parte de ese dinero a través de las ayudas del ICEC y del ICAA. La visibilidad en los premios Óscar requiere una estrategia bien definida en varias fases. Para la primera, es muy importante contar con un PR con experiencia. Joshua Jason PR nos ayudó muchísimo a posicionar el corto entre los 180 participantes para poder llegar a estar entre los 15 finalistas. En la segunda fase pues entran en funcionamiento otros factores que son clave. Necesitas más dinero y formar alianzas.

Hay productores que se te acercan ofreciendo su ayuda (que se traduce en votos) a cambió de que les ofrezcas dinero y un crédito de EP. Creo que esto debería estar prohibido y no se deberían dejar sumar créditos más allá del día en el que se realiza la inscripción, pues favorece a aquellos proyectos con más dinero que se pueden permitir estas cosas. Lo mismo sucede a nivel de contactos. Hay cortos que han tenido a Netflix o a The New Yorker detrás, incluso a otras personas con influencia dentro de la industria del corto, con muchas nominaciones entre sus producciones a lo largo de los años, que generan nuevos académicos, que pueden o no, pasar a a formar parte del círculo de influencia de estos productores o PRs.

Es inevitable que se hagan ciertos lobbies y no puedo evitar pensar en algunos nombres propios… Si este productor me ha producido un corto que ha acabado entre los nominados o ganando un Oscar, o si este o esa PR me han ayudado a conseguir eso, que a la vez me convierte en académico ¿Cuál va a ser mi posición cuando en el futuro me pidan que me mire con cariño el nuevo corto que han producido o están representando? ¿Conseguiré ser lo suficientemente honesto e imparcial o tenderé a devolver el favor porque es más importante y de bien nacido ser agradecido? La lealtad es un sentimiento que no siempre está de acuerdo con la justicia e igual parece que diga esto desde la amargura, pero yo sigo pensando que teníamos el segundo o tercer mejor corto de la selección de 15, también por trayectoria, y así lo decían muchas quinielas, como Gold Derby, por ejemplo, pero creo que no estuvimos entre los 5 nominados porque no pudimos jugar en igualdad de condiciones. Y no lo digo porque sea nuestro corto y evidentemente desde el respeto a todos, pero creo que si uno se mira los 15 cortos de principio a fin, incluyendo créditos, pues se pueden sacar algunas conclusiones obvias, y ahí lo dejo. Por otro lado, ahora que soy miembro de la Academia, pues sí me gustaría poder hablar de todos estos temas en las reuniones de la rama de cortometrajistas, porque creo que se debería premiar la calidad de los trabajos, y no la habilidad de hacer una buena campaña y generar alianzas, que creo que en esa segunda fase antes de la nominación pues tiene mucho más peso. 

Teniendo en cuenta la temporada de premios, además de diferentes festivales La gran obra ha recibido el premio Forqué dado por los productores y el premio Goya a Mejor cortometraje dado por los académic@s ¿Cómo ha sido la campaña de participación en estos premios frente a los Óscar son muy distintas las acciones que se realizan? 

Sí, las campañas tienen enfoques diferentes. No es sólo el hecho de que Los Goya y los Forqué se centren más en el ámbito nacional, con lo que hay que hacer acciones específicas para dar a conocer el corto entre la industria española. La campaña para los Óscar es mucho más costosa y global, con muchos más factores en juego, así que requiere un esfuerzo mayor en términos económicos, de promoción y sobre todo de contactos.

Conoce más sobre este corto con la entrevista realizada al director por parte de la Coordinadora del Cortometraje

En nuestro próximo artículo hablamos con el director de la realidad del cortometraje en la actualidad.

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